CIUDAD DE MÉXICO.- Un grupo de investigadores de la Universidad de Ginebra logró comprobar que la misteriosa materia oscura, ese componente invisible que constituye la mayor parte del universo, se comporta bajo las leyes de la gravedad igual que la materia ordinaria. El hallazgo, descrito por los especialistas como un “avance significativo” en la comprensión del cosmos, fue publicado en la revista Nature Communications.
El equipo buscaba determinar si la materia oscura —que no emite, refleja ni absorbe luz— obedece las mismas cuatro fuerzas fundamentales que rigen la materia visible (gravedad, electromagnetismo y las interacciones nuclear fuerte y débil), o si podría estar sujeta a una quinta fuerza aún no identificada.
Para realizar el estudio, los científicos analizaron el movimiento de galaxias dominadas por materia oscura y observaron cómo éstas se comportan frente a los pozos gravitacionales, deformaciones del espacio causadas por objetos de gran masa como estrellas o agujeros negros.
Los resultados fueron claros: las galaxias se ven afectadas por la gravedad del mismo modo que los cuerpos compuestos de materia común. “Esto demuestra que la materia oscura sigue las reglas gravitacionales conocidas”, explicó la investigadora Nastassia Grimm, una de las autoras principales del estudio.
No obstante, los científicos advierten que no se puede descartar la existencia de una fuerza adicional. “Si esa quinta fuerza está presente, su efecto sería extremadamente débil: no superaría el 7 % de la intensidad de la gravedad”, añadió Grimm.
El siguiente paso, según el investigador Isaac Tutusaus, será poner a prueba esa posible fuerza desconocida utilizando instrumentos de nueva generación como el Observatorio Rubin en Chile, con su proyecto Legacy Survey of Space and Time (LSST), y el Instrumento Espectroscópico para la Energía Oscura (DESI) en Estados Unidos. Estas herramientas permitirán detectar efectos tan sutiles como el 2 % de la fuerza gravitacional.
El descubrimiento refuerza la idea de que la materia oscura, que representa alrededor del 85 % de la masa total del universo, sigue las mismas leyes físicas que todo lo demás, aunque el misterio sobre su naturaleza fundamental todavía está lejos de resolverse.