El asesinato de Alex Serna, comunicador y activista ambiental de Zihuatanejo, Guerrero, fue condenado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), la organización Artículo 19 y Reporteros Sin Fronteras (RSF), que exigieron a las fiscalías estatal y federal una investigación pronta e imparcial que considere su labor periodística como línea de investigación. Manuel Alejandro Moreno Serna, de 39 años, conocido en redes sociales como Alex Serna, fue reportado como desaparecido el 20 de junio en Zihuatanejo de Azueta, y su cuerpo fue hallado e identificado por su familia días después, tras permanecer sin identificar en el Servicio Médico Forense.
Quién era Alex Serna y a quiénes denunciaba
Con una comunidad de miles de seguidores en Facebook e Instagram, Alex Serna documentaba desde hace años presuntos daños ambientales y actos de corrupción en la Costa Grande de Guerrero. En su último video, publicado el mismo 20 de junio en que desapareció, denunció que la empresa Sunsets Tropicales de México, operada por el empresario Frank Thomas Cruz, funcionaba como una deshidratadora de mangos sin permisos de la Semarnat ni concesión de agua de la Conagua, y que contaminaba las comunidades de La Saladita y Los Llanos de Temalhuacán. La empresa se deslindó públicamente de cualquier acusación y aseguró que contaba con los permisos necesarios para operar. Días antes, el 14 de junio, Serna había denunciado una obra de remodelación de la Secretaría de Marina en el muelle de Zihuatanejo por carecer, según él, de un estudio de impacto ambiental. También acusó a la alcaldesa Lizette Tapia Castro y a su antecesor, Jorge Sánchez Allec, de favorecer con obras irregulares —como el proyecto “Paseo Capricho del Rey”— a un grupo al que llamó “cacicazgo priista”, además de señalar a varias inmobiliarias y a una cementera por presuntos daños ambientales en la zona. Ninguna de estas denuncias ha derivado, hasta ahora, en una acusación formal contra las personas o empresas señaladas.
Amenazas, desaparición y hallazgo del cuerpo
Desde marzo de 2026, Alex Serna había denunciado en redes sociales que recibía amenazas de cuentas anónimas que le exigían “bajarle” a su trabajo y afirmaban conocer su ubicación. Pese a ello, continuó publicando investigaciones. Fue visto por última vez el 20 de junio en Zihuatanejo; de acuerdo con reportes periodísticos, su cuerpo fue localizado días después con huellas de violencia, y permaneció como no identificado en el Semefo hasta que su familia acudió a reconocerlo a inicios de julio. La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero confirmó su muerte, y medios como El Universal reportaron que el cuerpo presentaba huellas de tortura, un dato que, hasta el cierre de esta nota, no ha sido confirmado por un dictamen oficial público.
ONU-DH, Artículo 19 y RSF piden esclarecer el crimen
La ONU-DH expresó su “consternación” por la desaparición y el asesinato de Serna, a los que vinculó con el caso de la periodista Roxana Guzmán, asesinada en Veracruz, y advirtió que en estados como Guerrero y Veracruz se ha documentado “un número preocupante” de asesinatos y desapariciones de periodistas. Artículo 19 exigió a la Fiscalía General del Estado y a la Fiscalía General de la República “una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial, que considere como línea de investigación su labor periodística”, y pidió al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas que brindara medidas de seguridad a su familia. Según el conteo de esa organización, con el crimen de Serna, Guerrero suma 20 periodistas asesinados desde el año 2000 —el segundo lugar del país, detrás de Veracruz, con 34— dentro de un total nacional de 179 comunicadores asesinados en el mismo periodo. RSF, por su parte, condenó el crimen y señaló que ya suman cinco periodistas asesinados en México en lo que va de 2026.







