ESTADOS UNIDOS.- La cantante estadounidense Britney Spears formalizó la cesión de su participación en los derechos editoriales de su repertorio a la compañía Primary Wave.
En una transacción calificada dentro de la industria como una de las más relevantes de los últimos años.
El contrato fue firmado el 30 de diciembre de 2025 y salió a la luz este 10 de febrero de 2026.
Un legado pop convertido en activo estratégico
El acuerdo involucra canciones que definieron la cultura pop global, incluyendo “…Baby One More Time”, “Toxic”, “Oops!… I Did It Again”, “Womanizer”, “Circus”, “Gimme More”, “Piece of Me”, “I’m a Slave 4 U”, “Everytime”, “Stronger” y “Lucky”.
Este repertorio no solo marcó la carrera de Britney, sino que transformó la industria musical al posicionarla como ícono juvenil y referente internacional del pop.
Con más de 150 millones de discos comercializados y una vigencia sólida en plataformas digitales, su catálogo continúa generando ingresos significativos a través de reproducciones, sincronizaciones en cine y televisión, así como acuerdos publicitarios.
El monto, bajo reserva
Aunque la cifra oficial permanece confidencial, fuentes cercanas describen la negociación como “histórica”, comparable con acuerdos recientes como el de Justin Bieber.
En los últimos años, figuras como Neil Young, Paul Simon, Sting y Phil Collins también optaron por vender total o parcialmente sus derechos musicales por sumas multimillonarias.
En el caso de Britney Spears, los registros indican que transfirió su porción de propiedad, aunque no se especifica si corresponde a la totalidad de su participación editorial.
Primary Wave y su expansión en la industria
Primary Wave, fundada en 2006, se ha convertido en un actor clave dentro del negocio de derechos musicales.
La compañía ha adquirido participaciones en catálogos de artistas como Bob Marley, Smokey Robinson, Bing Crosby, Def Leppard y Aerosmith, fortaleciendo un portafolio que combina legado artístico y alto rendimiento financiero.
En 2025, la empresa invirtió aproximadamente 700 millones de dólares en la adquisición de 45 catálogos, manteniendo en evaluación nuevos acuerdos por más de 1,500 millones.
Su estrategia combina compra, reposicionamiento de marca, explotación comercial y expansión en entretenimiento audiovisual.
Una tendencia que consolida el mercado de catálogos musicales
La decisión de Britney Spears se enmarca en una tendencia creciente donde los derechos musicales se consolidan como activos financieros de alto valor.
Mientras tanto, allegados a la artista señalan que se encuentra satisfecha con el acuerdo y enfocada en su vida personal tras concretar la negociación.
La operación refuerza el peso de Britney Spears como figura central en la historia del pop contemporáneo y demuestra cómo su legado continúa evolucionando en el mercado global.