“Avatar: Fuego y ceniza” arranca en cines con cifras por debajo de lo esperado

CIUDAD DE MÉXICO.- La tan anunciada Avatar: Fuego y ceniza ya llegó a las salas de cine, pero su debut no ha sido tan explosivo como muchos anticipaban. La nueva película dirigida por James Cameron recaudó alrededor de 12 millones de dólares en las funciones de preestreno del jueves, una baja cercana al 30% si se compara con los 17 millones que consiguió Avatar: El sentido del agua en el mismo punto de partida, hace tres años.

Para analizar estos números hay que poner varias cosas sobre la mesa. En primer lugar, el propio Cameron ha dejado claro que Avatar 3 necesita meterse en el top 10 de las películas más taquilleras de todos los tiempos para ser realmente rentable y para que Disney dé luz verde a una cuarta entrega. Eso implica superar los 1.671 millones de dólares que logró Jurassic World, una meta nada sencilla.

Lo que juega a favor y lo que pesa en contra

Si se aplica esa caída cercana al 30% también al total de su recorrido en taquilla, Avatar: Fuego y ceniza podría quedarse muy cerca del objetivo, con una recaudación estimada de unos 1.650 millones de dólares. Hablar de fracaso con una cifra así suena exagerado, pero esa es la vara con la que Cameron ha decidido medir el desempeño de la película.

Las proyecciones iniciales para su primer fin de semana en Estados Unidos van en la misma línea. Se calcula que la cinta podría recaudar entre 90 y 105 millones de dólares, una disminución importante frente a los 134,1 millones que obtuvo su antecesora en su estreno.

De todos modos, la saga Avatar se ha caracterizado por tener una permanencia muy sólida en taquilla, con ingresos constantes a lo largo de las semanas. No sería raro que muchos espectadores hayan optado por verla más adelante. Además, la temporada navideña está a la vuelta de la esquina —más aún si se compara con la segunda entrega, que se estrenó el 16 de diciembre— y eso suele venir acompañado de compromisos y planes que retrasan las visitas al cine.

Otro elemento a considerar es el tiempo entre estrenos. El hecho de que esta nueva entrega llegue apenas tres años después de El sentido del agua podría haberle quitado parte de ese aura de “evento imperdible” que caracterizó a las primeras películas. Y para una producción tan costosa, perder esa sensación de acontecimiento global no es precisamente una buena noticia.

Por último, la recepción de la crítica tampoco ha ayudado demasiado. Avatar: Fuego y ceniza ha sido señalada como la entrega menos lograda de la franquicia y, según varios análisis, como la segunda película más floja en toda la filmografía de Cameron. En un escenario así, unos cuantos cientos de millones de dólares arriba o abajo pueden marcar la diferencia y definir el futuro de toda la saga.

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