Humo negro se eleva desde un depósito de combustible del aeropuerto internacional Rey Khalid, en Riad, Arabia Saudí, tras un ataque el 19 de septiembre. Foto de archivo. Stringer/Reuters
Un misil de los hutíes de Yemen mató a 12 personas e hirió a 309 en el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, Arabia Saudí, el sábado, informó la autoridad saudí de aviación civil (GACA). Es el ataque más mortífero contra un país árabe del Golfo desde que comenzó la guerra con Irán, según AP, y el tercero en una semana contra ese mismo aeropuerto. El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que su país podría sumarse a los ataques saudíes contra los hutíes, en medio del avance del grupo en el mar Rojo y de una guerra con Irán que sigue sin un acuerdo. La situación sigue en desarrollo.
La GACA informó que entre los 12 muertos hay cuatro saudíes y ocho extranjeros, y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó que uno de ellos era estadounidense, según CNN. Las operaciones se suspendieron y todos los vuelos fueron desviados. La embajada de India informó que un ciudadano indio herido murió posteriormente, lo que elevaría la cifra a 13; la GACA no ha actualizado el balance. El funcionario hutí Nasr al-Din Amer dijo en X que el grupo cerró el aeropuerto, y el portavoz militar Yahya Saree reivindicó el domingo las operaciones contra la terminal. Los hutíes afirmaron que responderán a los bloqueos con bloqueos y a la escalada con escalada. El domingo por la tarde hubo otro ataque: la GACA reportó heridos y la coalición liderada por Arabia Saudí dijo que un proyectil no identificado golpeó una sala de pasajeros y que interceptó un misil de crucero cercano, según la BBC. Antes, un ataque entre el martes y el miércoles mató a un sudanés en ese aeropuerto y, el jueves, otro mató a tres saudíes, entre ellos el piloto de Saudia Hamoud Ali Alkalthami, de acuerdo con la GACA. La coalición calificó el ataque del sábado de crimen de guerra y prometió una respuesta firme, sin precisar cuál sería; horas después, reportó que un proyectil cayó cerca del aeropuerto de Dammam.
Trump habló con reporteros la noche del sábado en la base de la Fuerza Aérea de los EE.UU., Joint Base Andrews. Preguntado si EU se sumaría a los ataques saudíes, respondió: «Podríamos. Lo vamos a evaluar». Dijo que el ataque fue «terrible» y que «lo que pasó en Arabia Saudí es inaceptable», y que hablaría con el príncipe heredero Mohammed bin Salman. «Acabamos de enterarnos del ataque reciente, así que tomaremos una decisión. Nos movemos muy rápido», añadió. También dijo que Washington mantiene comunicación con los hutíes. El mes pasado Trump rechazó dos solicitudes de Mohammed bin Salman de ataques estadounidenses, y EU ha limitado su apoyo a inteligencia, identificación de objetivos y planeación, con más de 100 asesores militares dentro de un nuevo mando conjunto. Los analistas de la BBC Frank Gardner y Jon Donnison consideran que una intervención directa parece improbable antes de las elecciones intermedias del próximo mes, porque Trump prometió terminar guerras y EU ya está involucrado en Gaza, Líbano e Irán.
El secretario general de la ONU, António Guterres, escribió en X que está «profundamente conmocionado», y condena «enérgicamente» el ataque letal del sábado y que «estos ataques deben cesar de inmediato»; también dijo que los ataques contra civiles e infraestructura civil violan el derecho internacional. El enviado especial para Yemen, Hans Grundberg, habló de una grave escalada. Francia, Rusia, Pakistán y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también condenaron el ataque. Los hutíes, respaldados por Irán, dicen que atacan en respuesta a los bombardeos saudíes contra los aeropuertos de Saná y Al Hudeida y al bloqueo de Saná, según Al Jazeera, y advirtieron a las aerolíneas que no usen el espacio aéreo saudí, salvo sobre La Meca y Medina, de acuerdo con Reuters.
La crisis comenzó el 13 de julio, cuando un ataque aéreo contra la pista del aeropuerto de Saná impidió el aterrizaje de un vuelo iraní con una delegación hutí. El gobierno yemení lo reivindicó y los hutíes culparon a Riad; el grupo respondió atacando el aeropuerto de Abha y la tregua de 2022 se rompió, según AP. En septiembre los hutíes tomaron la costa yemení del mar Rojo y la zona del estrecho de Bab el-Mandeb, como informó DIME el 20 de septiembre; el gobierno yemení dice ahora que lo ha asegurado, según la BBC. El 4 de octubre, el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial, Rashad al-Alimi, anunció la operación «Amanecer de Yemen» para retomar Saná, y el gobierno afirma haber «neutralizado» a 1,860 combatientes hutíes en 2,103 operaciones al 8 de octubre, una cifra que no se ha verificado de forma independiente, según Al Jazeera. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) contabiliza más de 200 mil desplazados desde septiembre, frente a los 125 mil de la nota de DIME, y el Programa Mundial de Alimentos advirtió que tres de cada cuatro familias en partes de Yemen pasan hambre.
El estrecho de Ormuz sigue sin reabrirse del todo porque EU e Irán no han logrado un acuerdo para terminar su guerra, que empezó el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes. Eso hace más importante la ruta del Mar Rojo: Arabia Saudí exporta por el puerto de Yanbu y, por el estrecho de Bab el-Mandeb, pasa cerca del 7% del petróleo mundial, según The Washington Post. El Brent seguía por encima de 100 dólares el barril el 8 de octubre, según Gulf News. Para la BBC, los hutíes golpean el punto más vulnerable de la economía saudí y atacar la navegación sirve de palanca para Irán; los ataques parecen haber penetrado con facilidad en las defensas saudíes y dañan su imagen de refugio de estabilidad. Arabia Saudí tiene pocos interceptores y pidió apoyo antiaéreo a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto, según AP, que prevé que el ataque aumente la presión de Riad sobre sus aliados, incluida EU. La BBC concluye que la guerra parece destinada a intensificarse antes de terminar en otra tregua frágil, con o sin la participación estadounidense.
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