ESTADOS UNIDOS.- Un equipo internacional de astrónomos habría identificado, por medio del telescopio espacial James Webb (JWST), lo que podrían ser las primeras estrellas que se formaron en el universo.
Estas estrellas primigenias, conocidas como de Población III o POP III, se encontrarían en una galaxia bautizada como LAP1-B. La luz proveniente de esta lejana galaxia tardó cerca de 13 mil millones de años en llegar a los instrumentos del telescopio, por lo que observamos LAP1-B tal como era apenas 800 millones de años después del Big Bang.
Los especialistas señalan que este descubrimiento podría representar la primera ocasión en que la humanidad observa estrellas tan antiguas y tan poco comunes.
“Todo indica que las estrellas de LAP1-B pertenecen a la Población III; sería la primera detección de estas estrellas ancestrales”, explicó Eli Visbal, líder del proyecto e investigador de la Universidad de Toledo, en Ohio, Estados Unidos.
Visbal detalló que para identificar estas estrellas se requirió no solo la sensibilidad del telescopio James Webb, sino también un aumento de brillo de unas 100 veces, generado por un fenómeno conocido como lente gravitacional, causado por un cúmulo de galaxias situado entre la Tierra y LAP1-B.
Este efecto —predicho por Albert Einstein en su teoría de la relatividad— ocurre cuando la gravedad de enormes estructuras cósmicas curva y amplifica la luz de objetos aún más distantes.
En este caso, la lente gravitacional fue producida por el cúmulo MACS J0416.1-2403 (MACS0416), ubicado a unos 4,300 millones de años luz de nuestro planeta. “La luz se curva de tal forma que se magnifica cerca de cien veces”, señaló Visbal. “Sin este fenómeno, LAP1-B sería completamente imperceptible, incluso con los telescopios más avanzados”.
Los datos obtenidos sugieren que LAP1-B encaja con los modelos teóricos que describen a las estrellas de Población III. “LAP1-B concuerda con el comportamiento esperado de estrellas POP III recientemente formadas dentro de un halo de materia oscura, algunas de las cuales han enriquecido su entorno mediante supernovas o vientos estelares”, apuntó el investigador.
En el trabajo también colaboraron Ryan Hazlett, estudiante de doctorado en la Universidad de Toledo, y Greg Bryan, profesor de Astronomía en la Universidad de Columbia.
Los astrónomos esperan que futuras observaciones confirmen si LAP1-B alberga efectivamente las primeras estrellas que surgieron en el universo. Los resultados del estudio fueron publicados a finales de octubre en la revista The Astrophysical Journal Letters.