Jalisco, México.- En Tlajomulco de Zúñiga, la artesanía con crin de caballo sigue siendo una práctica viva que combina tradición y dedicación.
Esta técnica artesanal se mantiene gracias al trabajo de mujeres que han heredado y perfeccionado el oficio con el paso de los años.
Un ejemplo es Consuelo, artesana originaria de Cajititlán, quien lleva más de cuatro décadas trabajando este material.
Su historia inició como una forma de generar ingresos y sostener a su familia.
Con el tiempo, el trabajo artesanal se convirtió en una fuente de orgullo y en un patrimonio construido con esfuerzo.
En sus inicios elaboraba llaveros, cinturones y toquillas, pero hoy su producción es más amplia.
Actualmente crea pulseras, aretes, bolsas y artículos ecuestres, todos hechos con crin de caballo.
Artesanía con crin de caballo requiere paciencia
El proceso para trabajar la crin de caballo es largo y cuidadoso.
El material no proviene de la muerte del animal, sino de un procedimiento especializado.
Antes de ser usado, la crin pasa por una preparación que puede tardar varios meses.
Una vez lista, cada pieza se elabora a mano, cuidando cada detalle.
Una pulsera puede requerir al menos cuatro horas de trabajo, mientras que piezas grandes pueden tardar varios días.
Consuelo recuerda que comenzó a practicar la técnica siendo muy joven.
Desde entonces, ha perfeccionado su habilidad y transmitido el conocimiento a su familia.
Artesanía con crin de caballo mantiene identidad cultural
Hoy, sus hijos y su esposo participan en el proceso artesanal.
El taller familiar se ha convertido en un espacio para preservar la tradición.
Las personas interesadas pueden conocer el proceso en el taller José Rodríguez, ubicado en Cajititlán.
En el lugar se exhiben piezas artesanales y reconocimientos obtenidos a lo largo de los años.
El trabajo con crin de caballo es más que un oficio.
Representa historia, identidad y creatividad transmitidas de generación en generación.
Este tipo de artesanía fortalece la cultura local y mantiene vivas las tradiciones del municipio.
Para Dime Noticias
Patricia Ochoa
