ESTADOS UNIDOS.- El próximo 6 de febrero, el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada que orbitará la Luna desde Apolo 17.
Abrirá un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial.
Más allá del avance científico, el proyecto representa el comienzo de una transformación económica, tecnológica y social que podría redefinir la relación de la humanidad con el espacio.
Investigación
De acuerdo con Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, la expansión económica fuera de la Tierra ya está en marcha.
“Este proceso comenzó en las órbitas terrestres y ahora el siguiente paso lógico es avanzar hacia otros cuerpos del sistema solar, siendo la Luna el primer destino estratégico”, explicó.
En entrevista, el científico destacó que el programa Artemis surge en un escenario completamente distinto al del histórico programa Apolo, desarrollado durante la Guerra Fría.
En aquella época, la exploración espacial respondía a una competencia política entre superpotencias y era controlada exclusivamente por los Estados.
Hoy, el panorama es global y mixto: participan gobiernos, alianzas internacionales y empresas privadas.
Impulsadas por figuras como Elon Musk y Jeff Bezos, con una visión donde la Luna deja de ser un simple objetivo y se convierte en un centro logístico interplanetario.
Proceso
Medina Tanco compara este proceso con uno de los momentos más importantes de la historia humana.
“La última vez que vivimos algo similar fue hace 500 años, con la expansión europea tras el descubrimiento de América.
Hoy, ese fenómeno se está replicando, pero a escala cósmica”.
La llamada economía lunar traerá consigo profundos cambios: debates sobre legislación espacial, propiedad de recursos, gobernanza internacional, derechos, responsabilidades y modelos de cooperación global. “El sector espacial vive una auténtica revolución histórica”, subraya el investigador.
La Luna, además de ser el cuerpo celeste más cercano a la Tierra, posee una superficie comparable a la de un continente y alberga recursos estratégicos clave.
Entre ellos destaca el helio-3, un isótopo extremadamente escaso en nuestro planeta, pero abundante en el regolito lunar.
Con un enorme potencial como combustible para la fusión nuclear, lo que lo posiciona como un elemento clave para el futuro energético mundial.
Regreso a la luna
Según el especialista, el regreso sostenido a la Luna no fue posible en la era Apolo debido a los altos costos tecnológicos y la falta de un modelo económico viable.
“Hoy el contexto es diferente. Artemis no creará directamente la economía lunar, pero sí construirá la infraestructura tecnológica necesaria para que ese modelo pueda existir”, explicó.
De acuerdo con información oficial de la NASA, Artemis II será la primera misión tripulada del programa y tiene como objetivo establecer las bases científicas y técnicas para una presencia humana permanente más allá de la órbita terrestre.
Esta misión se apoya en el éxito de Artemis I (2022, sin tripulación) y será seguida por Artemis III, que contempla el regreso del ser humano a la superficie lunar, específicamente al polo sur.
Posteriormente, Artemis IV estará enfocada en la construcción de Gateway, la primera estación espacial lunar.
Un componente clave de Artemis II es la validación de la nave Orión, diseñada para misiones tripuladas de espacio profundo, con sistemas avanzados de protección contra radiación.
Y el reingreso atmosférico a alta velocidad, comunicaciones, soporte vital y seguridad para la tripulación.
Los resultados tecnológicos y científicos derivados de estas misiones, especialmente en supervivencia humana, logística espacial y sistemas autónomos, se lp0ntarán las bases para futuras expediciones a Marte.
“La visión ya no es ir, colocar una bandera y regresar. El nuevo objetivo es establecer una presencia continua: estaciones orbitales, misiones constantes, hábitats, robots y una infraestructura que permita vivir y trabajar fuera de la Tierra”, afirmó Medina Tanco.
En este nuevo escenario, la Luna se perfila como el primer laboratorio de expansión humana más allá del planeta.D
Donde se ensaya el futuro de la civilización espacial y se construyen los cimientos de una nueva economía interplanetaria.



