ASIA.- La confirmación de nuevos casos del virus Nipah en territorio indio ha desatado una respuesta coordinada de varios países asiáticos que buscan evitar una crisis sanitaria internacional. Gobiernos como los de Singapur, Hong Kong, Tailandia y Malasia han puesto en marcha operativos especiales de control sanitario en fronteras y terminales aéreas.
Catalogado por la OMS como uno de los patógenos más peligrosos del planeta, el Nipah representa una amenaza crítica debido a su letalidad extrema, su potencial epidémico y la inexistencia de una vacuna aprobada.
Brote bajo vigilancia
Dos profesionales de la salud en Bengala Occidental resultaron infectados en diciembre. Ambos permanecen en tratamiento médico, mientras que las autoridades sanitarias indias han rastreado casi 200 posibles contactos, descartando contagios adicionales hasta el momento.
El gobierno indio aseguró que se han reforzado los sistemas de detección, análisis genómico, monitoreo epidemiológico y respuesta rápida ante emergencias sanitarias.
Escudo sanitario regional
Singapur comenzó controles térmicos obligatorios para pasajeros provenientes de áreas afectadas. Hong Kong activó protocolos sanitarios especiales en su aeropuerto internacional, mientras que Tailandia y Malasia establecieron filtros médicos, formularios de declaración sanitaria y zonas de aislamiento preventivo para vuelos de riesgo.
Nepal reforzó su frontera con India ante el riesgo de transmisión transfronteriza, manteniendo vigilancia permanente en puntos estratégicos.
China, aunque no reporta casos, reconoció el riesgo de infecciones importadas y mantiene monitoreo activo.
Un virus con historial letal
El Nipah fue identificado por primera vez en 1998 y desde entonces ha provocado brotes mortales en Asia. Es una enfermedad zoonótica transmitida por murciélagos y animales, capaz de causar encefalitis grave y contagio humano directo.
Expertos advierten que una posible mutación podría aumentar su capacidad de transmisión, lo que lo convierte en una amenaza global permanente.




