MÉXICO.- La crisis de salud mental avanza en México y en el mundo. Mientras más personas buscan aliviar síntomas de ansiedad o depresión, también crece la prescripción y el consumo de medicamentos controlados. Sin embargo, especialistas advierten que no todos los casos requieren tratamiento farmacológico inmediato.
La Organización Mundial de la Salud informa que aproximadamente el 12.5 % de la población mundial vive con algún trastorno mental. En México, la Organización Panamericana de la Salud señala que estas condiciones representan casi una quinta parte de la discapacidad total asociada a enfermedades.
Barreras económicas y sociales
Aunque la necesidad es alta, solo tres de cada diez personas con un trastorno mental reciben atención adecuada en el país. La falta de recursos económicos limita el acceso a consultas privadas. Además, los servicios públicos enfrentan saturación y escasez de seguimiento continuo.
A esto se suma el temor al juicio social. Muchas personas evitan acudir al psiquiatra por miedo a etiquetas o discriminación laboral. Como resultado, retrasan la atención y empeoran sus síntomas.
El papel de las redes sociales
En los últimos años, médicos especialistas han encontrado en TikTok e Instagram un canal directo para difundir información. Este fenómeno humaniza la figura médica y facilita la educación en salud mental.
Sin embargo, antes de iniciar cualquier tratamiento, los pacientes deben confirmar que el profesional cuente con licencia y certificación vigentes. Las redes sociales informan, pero no reemplazan la consulta clínica.
Medicamentos: beneficios y advertencias
Los tratamientos farmacológicos pueden mejorar significativamente la calidad de vida cuando un especialista los indica. No obstante, el uso prolongado y sin control médico implica riesgos claros.
Las benzodiacepinas, por ejemplo, pueden provocar tolerancia y dependencia. En personas mayores, incrementan la probabilidad de caídas y afectan la memoria. Además, combinarlas con alcohol u opioides puede desencadenar complicaciones respiratorias graves.
Atención integral, la clave
Frente a este panorama, expertos recomiendan fortalecer la atención integral en salud mental. Esto incluye diagnóstico oportuno, psicoterapia cuando sea necesaria y prescripción responsable de medicamentos. La solución no radica solo en aumentar el consumo de fármacos, sino en garantizar acceso equitativo y seguimiento profesional continuo.


