Yucatán impulsa el Bordado Maya como patrimonio vivo

YUCATÁN.- El Gobierno del Estado reforzó la estrategia de preservación del bordado tradicional al presentar el libro El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo, un documento editorial que sistematiza la memoria histórica y la actualidad de esta expresión artesanal.

La Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán impulsó esta publicación como parte del Plan de Salvaguardia del Bordado Maya Yucateco. Según explicó su titular, Patricia Martín Briceño, la iniciativa reconoce que la protección del patrimonio cultural debe construirse desde las comunidades portadoras.

Por ello, el proyecto integró la voz de más de 400 artesanas mediante consultas directas y encuentros colaborativos. A partir de ese trabajo colectivo, definieron estrategias para preservar la técnica, mejorar su organización y asegurar la transmisión generacional.

El acto protocolario reunió al gobernador Joaquín Díaz Mena, al representante en México de la UNESCO, Andrés Morales Arciniegas, y a numerosas bordadoras mayas. De acuerdo con cifras del Instituto Yucateco de Emprendedores, más de 34 mil mujeres ejercen actualmente esta labor en la entidad.

Modelo alineado con estándares internacionales

El Gobierno estatal diseñó el programa en coordinación con la UNESCO y la Fundación Banorte. Así, adoptó principios globales de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial y los adaptó al contexto local.

Asimismo, la administración estatal otorgó en 2024 certificados oficiales a 200 maestras artesanas en la zona arqueológica de Uxmal. Con este reconocimiento, validó formalmente su conocimiento técnico y su papel como transmisoras de la tradición.

Hacia el reconocimiento mundial

Durante su intervención, el gobernador Díaz Mena sostuvo que el libro fortalece la ruta para integrar el bordado maya al inventario nacional y acerca la posibilidad de obtener el reconocimiento internacional como patrimonio cultural inmaterial.

El representante de la UNESCO destacó que las mujeres han preservado la técnica a lo largo del tiempo. Además, han transformado el bordado en una fuente de ingresos y en un emblema de identidad colectiva.

Por último, Zelmy Domínguez Chan, vocera del Consejo Estatal de Bordadoras, pidió ampliar la promoción internacional, crear más puntos de venta, ofrecer capacitación especializada, facilitar créditos productivos y combatir la imitación de diseños.

De esta forma, Yucatán consolida una política cultural participativa que protege el bordado maya, impulsa la economía comunitaria y proyecta el patrimonio vivo del estado al ámbito global.

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