La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la conmemoración del 113 aniversario del magnicidio de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, en una ceremonia solemne realizada en el Patio de Honor de Palacio Nacional.

El acto reunió a integrantes del gabinete federal, así como a representantes de las Fuerzas Armadas y autoridades civiles.
Ceremonia solemne y guardia de honor
Durante la ceremonia, la mandataria montó una guardia de honor junto con la secretaria de Gobernación, el secretario de la Defensa Nacional y el secretario de Marina.
También estuvo presente el director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, quien recordó la importancia histórica de Madero y Pino Suárez en la construcción de la democracia mexicana.

Sheinbaum destacó que recordar estos hechos permite reforzar los valores de libertad y justicia en el país y subrayó la importancia de mantener viva la memoria colectiva sobre quienes lucharon por las instituciones democráticas en México.
Legado histórico y valores democráticos
En el marco de la conmemoración del 113 aniversario del magnicidio, el director del instituto histórico señaló que la tragedia no sólo marcó una ruptura violenta en la historia del país, sino que también consolidó ideales de congruencia, humanismo y respeto a las leyes que han guiado el desarrollo democrático.

La ceremonia concluyó con el Himno Nacional y un minuto de silencio en honor a quienes entregaron su vida por la democracia, recordando su legado para las generaciones actuales y futuras.






