Tendencias.- Durante el Super Bowl 60, Bad Bunny entregó simbólicamente un Grammy a un niño que no era Liam Conejo Ramos, sino un actor infantil, lo que generó debate en redes sobre la representación y el simbolismo cultural del gesto.

La verdad sobre el niño al que Bad Bunny le entregó su Gramm
Durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60, uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando Bad Bunny se acercó a un niño y le entregó simbólicamente uno de sus premios Grammy, en medio de su actuación transmitida a millones de espectadores.
Ese instante se volvió viral casi de inmediato y provocó una ola de especulación en redes sociales sobre la identidad del menor.
En redes, algunos usuarios aseguraron que el niño era Liam Conejo Ramos, un menor de cinco años que semanas atrás había sido detenido junto a su padre por agentes del ICE en Minnesota, hecho que desató indignación pública y debates sobre políticas migratorias.
Sin embargo, medios nacionales e internacionales confirmaron que el niño que aparece recibiendo el Grammy no es Liam.
Se trata del actor infantil Lincoln Fox, quien participó en el show interpretando una escena simbólica: una versión más joven de Bad Bunny observando su propio éxito y recibiendo el galardón.
Fox, de apenas cinco años, compartió en su cuenta de Instagram un video del momento y escribió que “recordará este día por siempre”, describiendo la experiencia como un verdadero honor.
La confusión surgió por la semejanza física entre ambos niños y por el contexto social reciente, ya que el caso de Liam se convirtió en un símbolo del debate migratorio tras su liberación por orden judicial.


Simbolismo y percepción en redes
Aunque no se trataba de Liam, muchos usuarios interpretaron el gesto como una referencia simbólica a su caso, especialmente porque el niño del show vestía ropa similar a la que Bad Bunny usaba de pequeño.
Esto reforzó la idea de que el menor representaba una versión infantil del artista o, de forma más amplia, un mensaje de esperanza para niños latinos en Estados Unidos.
Analistas de cultura pop señalaron que este tipo de momentos en espectáculos masivos generan múltiples interpretaciones, y que más allá de la identidad real del niño, el gesto abrió una conversación sobre representación, identidad latina y aspiraciones colectivas.
Este episodio se mantuvo entre lo más comentado del Super Bowl 60, sumándose a otros momentos clave de la noche, como la participación de Lady Gaga y Ricky Martin, así como la inclusión de mensajes culturales que resonaron en redes sociales y medios de comunicación.

Espectáculos | Dime Noticias Jalisco
Stephanie Valerio, Reportera





