Las aeropuertos internacionales de Cuba están sin combustible, por lo que la mayoría de vuelos comerciales se ha suspendido o reprogramado, confirmó un aviso oficial del sistema global NOTAM que deja sin disponibilidad de Jet A-1, el combustible estándar para aviones, desde el 10 de febrero y por al menos un mes.

El aviso implica que las principales terminales aéreas del país —incluido el aeropuerto internacional José Martí en La Habana y otros ocho aeródromos clave— no podrán repostar combustible para la aviación comercial, afectando rutas nacionales e internacionales.
Crisis de combustible y suspensión de vuelos
La ausencia de combustible obligó a las aerolíneas a suspender el reabastecimiento en Cuba, lo que ha derivado en cancelaciones y alteraciones de itinerarios, ya que las aeronaves deben llegar con combustible suficiente o hacer escalas técnicas fuera de la isla.

La medida afecta vuelos regulares, chárter y de carga, provocando una reducción drástica de operaciones y un impacto inmediato en la conectividad aérea de Cuba con Estados Unidos, Europa, América Latina y el Caribe.
Impacto en turismo y economía
La crisis de combustible en los aeropuertos internacionales de Cuba también golpea al sector turístico, uno de los principales motores de ingresos del país. Menos conexiones aéreas significan menos visitantes, lo que incrementa las pérdidas en hoteles, servicios y transporte local.

El gobierno cubano ha vinculado la escasez de combustible a restricciones externas que han reducido las importaciones de petróleo y derivados.
Mientras tanto, autoridades locales y aerolíneas evalúan alternativas para mantener la operación aérea con paradas en terceros países o gestionando reservas de combustible adicionales con anticipación.






