La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que, con el plan de inversión en infraestructura para el desarrollo con bienestar, en 2026 se destinará un 2% adicional del Producto Interno Bruto (PIB), como parte de una estrategia de crecimiento económico sostenido y justicia social en todo el país.

Durante su mensaje, la mandataria explicó que este plan de inversión en infraestructura contempla una inversión acumulada de 5.6 billones de pesos al año 2030, recursos que estarán enfocados en proyectos prioritarios de transporte, agua, energía, vivienda, conectividad y desarrollo regional, con especial atención en las zonas históricamente rezagadas.

Infraestructura como motor del bienestar
Sheinbaum subrayó que la inversión pública será un motor clave para la generación de empleo, el fortalecimiento del mercado interno y la reducción de desigualdades.
Señaló que el objetivo no es solo crecer económicamente, sino garantizar que el desarrollo llegue a las comunidades y se traduzca en bienestar social.

El programa contempla obras estratégicas que mejoren la movilidad, el acceso a servicios básicos y la integración económica del país, además de impulsar la participación de la iniciativa privada bajo esquemas de coordinación y planeación responsable.
Proyección al 2030
De acuerdo con la presidenta, el plan está diseñado con una visión de largo plazo, lo que permitirá dar continuidad a proyectos de alto impacto y ofrecer certidumbre financiera y económica.
El incremento del gasto en infraestructura será gradual, sostenible y alineado con los objetivos de estabilidad macroeconómica.

Finalmente, Sheinbaum afirmó que este esfuerzo representa una apuesta por un modelo de desarrollo incluyente, donde la infraestructura no solo moderniza al país, sino que mejora directamente la calidad de vida de la población.






