El presidente de Estados Unidos Trump amenaza a Irán y exige se siente a negociar un nuevo acuerdo nuclear justo y equitativo, advirtiendo que el tiempo se agota y reforzando la presencia militar en la región para presionar a Teherán a aceptar conversaciones antes de que se tomen otras medidas.

En un mensaje difundido en su plataforma Truth Social, Trump dijo que una “armada masiva” encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln se dirige hacia Irán como señal del compromiso estadounidense, y reiteró que si Irán no accede a sentarse “rápidamente” a la mesa de negociaciones, podrían aplicarse acciones más intensas que las vistas anteriormente, haciendo referencia a operaciones pasadas de Estados Unidos.

Reacciones internacionales y contexto regional
La declaración de Trump ocurre en medio de una escalada de tensiones entre Washington y Teherán, en la que Irán ha rechazado negociar bajo presión militar, argumentando que no se puede establecer un diálogo en un contexto de amenazas, y reafirmando que cualquier negociación debe darse en un ambiente de respeto mutuo y sin ultimátums.

El enfoque de que Trump amenaza a Irán y exige se siente a negociar surge también ante preocupaciones sobre el progreso del programa nuclear iraní y la posibilidad de nuevas sanciones o medidas adicionales si no se logra una solución diplomática.
Países aliados y organizaciones internacionales han expresado preocupación por la creciente retórica bélica y la posibilidad de una escalada militar en la región.

Próximos pasos y expectativas
Mientras se espera una respuesta oficial de Teherán sobre estas exigencias, analistas internacionales señalan que la situación podría requerir canales diplomáticos más amplios y esfuerzos de mediación por parte de terceros países para evitar un conflicto armado.

Trump ha subrayado repetidamente que prefiere un acuerdo negociado antes de recurrir a acciones militares, aunque su postura combina presión explícita con la oferta de diálogo para alcanzar un entendimiento duradero.






