CIUDAD DE MÉXICO.- La economía de México registraría un crecimiento de 1.5% en 2026, de acuerdo con las más recientes proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), una estimación que se mantiene estable frente a su reporte previo y que marca una mejora significativa en comparación con el desempeño esperado para 2025, cuando el avance sería de apenas 0.6%.
Pese a esta recuperación, el ritmo de expansión económica de México seguiría siendo inferior al promedio proyectado para América Latina, región que alcanzaría un crecimiento de 2.2% en 2026, según el organismo internacional. Este diferencial refleja un panorama regional condicionado por restricciones estructurales, baja inversión y presiones financieras persistentes.
México mejoraría tras un 2025 débil
El FMI explicó que el crecimiento de México en 2026 superaría el débil resultado de 2025, año que enfrentó ajustes a la baja en sus expectativas debido a varios factores: un menor gasto público, una política monetaria restrictiva y el impacto de aranceles aplicados por Estados Unidos a productos mexicanos, elementos que limitaron la actividad económica.
Para 2027, el organismo proyecta que la economía mexicana podría acelerar hasta 2.1%, cifra que se ubica por encima del crecimiento promedio histórico observado entre 2000 y 2019, cuando la tasa fue de 1.8%, lo que sugiere un desempeño ligeramente más sólido en el mediano plazo.
Dependencia de Estados Unidos y retos internos
En su informe, el FMI subrayó que el comportamiento económico de México continúa estrechamente vinculado a la evolución de Estados Unidos, su principal socio comercial. La fortaleza de la economía estadounidense y la reconfiguración de las cadenas de suministro en América del Norte representan factores positivos que podrían respaldar la actividad productiva mexicana.
No obstante, el organismo advirtió que persisten obstáculos internos que frenan un mayor dinamismo, especialmente una inversión pública insuficiente, lo que limita el potencial de crecimiento a largo plazo.
Panorama para América Latina
A nivel regional, el FMI ajustó ligeramente a la baja su previsión para América Latina en 2026, ubicándola en 2.2%, una décima menos que su estimación anterior y por debajo del promedio de otras economías emergentes. Para 2027, el crecimiento regional podría alcanzar 2.7%, aunque el organismo aclaró que este avance estará acotado por baja productividad, escasa inversión y condiciones financieras más estrictas.
Además, la región enfrenta un impacto desigual de la desaceleración del comercio global y una menor capacidad para capitalizar el auge de la inversión tecnológica.
Desempeño dispar entre países
El FMI destacó diferencias relevantes entre las principales economías latinoamericanas. Brasil, la mayor economía de la región, crecería 1.6% en 2026, afectado por un entorno financiero más restrictivo, una desaceleración del consumo y una política fiscal menos expansiva.
En contraste, Argentina sobresaldría con un desempeño más dinámico, impulsado por un efecto rebote tras años de bajo crecimiento. Este repunte estaría apoyado en la corrección de desequilibrios fiscales y monetarios.
Crecimiento global e incertidumbre
En el ámbito internacional, el FMI estima que la economía mundial crecerá 3.3% en 2026 y 3.2% en 2027. Sin embargo, alertó que el entorno global seguirá marcado por una alta incertidumbre, asociada a posibles nuevas tensiones comerciales, movimientos abruptos de capital y la volatilidad en los precios de las materias primas.
Finalmente, el organismo concluyó que el crecimiento económico futuro, tanto en México como en el resto del mundo, dependerá en gran medida de la implementación de reformas estructurales que impulsen la productividad, fomenten la inversión y mantengan la estabilidad macroeconómica en un contexto internacional cada vez más complejo.





