YUCATÁN.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la suspensión parcial y el paro de actividades de un desarrollo inmobiliario en Progreso, Yucatán, tras detectar múltiples violaciones a las disposiciones ambientales establecidas en su autorización, así como la eliminación indebida de vegetación fuera del área permitida.
De manera paralela, la dependencia federal decretó la clausura total temporal de una construcción en la franja costera de Mazatlán, Sinaloa, al comprobar que las obras no cumplían con los permisos otorgados y se extendían más allá de la superficie autorizada.
En el caso de Yucatán, la intervención se realizó en el proyecto denominado Urbanización Ciudad Maderas Península Fase II, localizado en el puerto de Chelém. De acuerdo con la Profepa, durante una inspección llevada a cabo entre el 9 y el 15 de diciembre, se identificaron anomalías en un área total de 151 mil 766 metros cuadrados.
Del total revisado, 145 mil 583 metros cuadrados correspondían a zonas verdes que debían mantenerse intactas, mientras que otros 6 mil 183 metros cuadrados se encontraban fuera del polígono aprobado para la segunda etapa del proyecto. En estas áreas se detectó la remoción de vegetación, pese a que el resolutivo ambiental indicaba su conservación y restauración con especies nativas.
Asimismo, se constató el incumplimiento de diversas condicionantes ambientales, como la plantación de especies no originarias de la región —entre ellas coco plumoso y coco— en espacios destinados a casas club. También se observó la ausencia de señalización y delimitación adecuada en las zonas de conservación, ya que no se colocaron elementos de protección antes del inicio de las obras.
La inspección se efectuó en atención a una orden emitida el 8 de diciembre, con el propósito de verificar que el proyecto se desarrollara conforme a la autorización en materia de impacto ambiental otorgada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) el 16 de diciembre de 2021 a la empresa Centro Inmobiliario del Bajío.
Por otra parte, en Sinaloa, la Profepa informó que actuó tras recibir denuncias ciudadanas sobre la edificación de un muro de contención en la zona de playa de Mazatlán. El 22 de diciembre, personal de la dependencia acudió al predio ubicado sobre la avenida del Mar, donde se constató la construcción de una estructura de concreto armado.
El muro, de aproximadamente 38 metros de longitud, 35 centímetros de ancho y dos metros de altura, serviría como base para una losa destinada a la instalación de un restaurante de mariscos. Al momento de la inspección, la obra aún se encontraba en desarrollo.
El responsable presentó un resolutivo de exención de la Manifestación de Impacto Ambiental, expedido en mayo de 2018, así como un título de concesión de la Zona Federal Marítimo Terrestre para la operación de una palapa-restaurante con una superficie autorizada de 500 metros cuadrados.
Sin embargo, tras comparar los documentos con las condiciones reales del sitio, la Profepa determinó que las características de la construcción no coincidían con lo aprobado y que el proyecto ocupaba un área superior a la permitida, motivo por el cual se procedió a la clausura total temporal.